![]() |
| El presidente del gobierno españo, durante su intervención en el Congreso |
MARIANO
CALLEJA/ABC/Madrid. La segunda jornada del Debate sobre el estado de la Nación
son como los minutos de la pedrea parlamentaria, en los que el presidente del
Gobierno suele escuchar a los portavoces más excéntricos, concentrados en el
Grupo Mixto. Rajoy ha aprovechado para insistir en su mensaje optimista, ha
subrayado que estamos «infinitamente mejor» que hace tres años, aunque queda
mucho por hacer, y ha asegurado que en 2015 podemos crecer incluso por encima
del 2,4 por ciento, de tal forma que en 2019, si se mantienen sus políticas,
llegaríamos a los 20 millones de trabajadores, como en los mejores años de
empleo. [Así estamos contando al minuto el Debate sobre el estado de la nación]
El
portavoz del PNV, Aitor Esteban, ha abierto la sesión, antes de la «rueda» del
Grupo Mixto. Esteban ha hecho un discurso moderado, crítico pero sin
convertirlo en un bombardeo masivo contra el Gobierno. Ha reconocido que la
economía va mejor, pero ha criticado el triunfalismo y la autocomplacencia de
Rajoy. Eso sí, se ha volcado en la defensa de los presos terroristas de ETA y
ha exigido un cambio en la política penitenciaria.
Rajoy
ha señalado que acusarle de «autocomplacencia infinita» es injusto. Se ha
calificado de «realista» y ha defendido que podemos crecer por encima de las
previsiones, y crear medio millón de empleos al año, como ya anunció el día
anterior. Una de las consecuencias sería recuperar los 70.000 millones de
recaudación que se perdieron en los últimos años del Gobierno socialista de
Zapatero. Todo este paraíso económico anunciado por Rajoy se produciría solo,
eso sí, que se mantuvieran sus políticas. Es una forma de pedir el voto, desde
la tribuna, para volver a ganar las elecciones.
El
presidente del Gobierno también ha señalado que a él no se le puede poner como
ejemplo de políticas de austeridad, sino de sentido común, y ha reconocido que
ha sufrido mucho con algunas de las decisiones que se han tomado durante la
legislatura.
Respecto
a la política penitenciaria sobre ETA, ha dejado claro que el Gobierno la va a
seguir aplicando hasta que la banda terrorista anuncie su disolución. «No hay
motivos para cambiarla», ha señalado. Además, se van a mantener también la
dispersión así como los requisitos legales para obtener beneficios
penitenciarios para quienes rompan con la banda terrorista. «La mejor decisión
es que ETA anuncie que se disuelve. Eso ahorraría muchos problemas al conjunto
de los ciudadanos vascos».

Publicar un comentario