![]() |
| Mariano Rajoy, presidente del gobierno español |
ESPECIAL. Mariano
Rajoy ha comparecido este viernes en La Moncloa para hacer un balance del curso
político, en el que ha destacado que la recuperación es innegable y va a más.
Pero el presidente del Gobierno ha resaltado las amenazas que se ciernen sobre
ella, y la primera es el desafío independentista catalán. Rajoy ha querido ser
muy claro y ha advertido de que el 27 de septiembre «no habrá plebiscito, como
tampoco hubo referéndum» el pasado 9 de noviembre. [Así hemos contado al minuto
la rueda de prensa de Rajoy]
Rajoy
ha defendido la respuesta del Gobierno ante la deriva rupturista de los
independentistas, aunque ha reconocido que puede ser opinable y mejorable,
«como todo obra humana». Eso sí, ha señalado que siempre ha sido prudente y
proporcionada, y el Gobierno «no ha cedido ni ha abdicado» de sus principios.
El
jefe del Ejecutivo ha insistido en que se va a cumplir la ley, como se hace en
todo país serio, y los secesionistas no se saldrán con la suya. Por mucho que
se empeñen en presentar las elecciones del 27-S como «plebiscitarias», ha
insistido una y otra vez en que serán «autonómicas». Respecto a la lista
unitaria de los independentistas, se ha limitado a señalar que Artur Mas tiene
todo el derecho del mundo a presentarse como quiera, incluso en una lista
encabezada por un miembro del Partido Comunista y al lado de Oriol Junqueras.
Cataluña
es la primera amenaza, según Rajoy, para una recuperación que, si no se cambia
de rumbo en la política económica, se mantendrá en los próximos años y dará
lugar al mayor periodo de crecimiento en la historia reciente, según el
presidente.
En
su exposición, ha ido mostrando gráficos una y otra vez que mostraban cómo se
ha dado la vuelta por completo a la situación en España, tanto en empleo como
en ritmo de crecimiento y en cualquier variable económica.
«La
recuperación está ahí. Se le pueden buscar sombras si se quiere, pero estamos
ante un cambio de situación indiscutible», ha señalado Rajoy, que ha presentado
los Presupuestos Generales del Estado de 2016 en solitario, ante la atenta
mirada de Soraya Sáenz de Santamaría y el ministro Cristóbal Montoro.
Serán
los Presupuestos de la recuperación, en los que por primera vez desde 2009 se
subirá el sueldo a los funcionarios, un 1 por ciento, y se les devolverá otro
25 por ciento de la paga extra que se les quitó en 2012. El 50 por ciento que
queda por devolver lo tendrán en sus bolsillos a lo largo de 2016.
Rajoy
ha destacado que de cada 100 euros gastados, 39 van a pensiones, siete al
seguro del desempleo y políticas activas, ocho a otros gastos sociales y 14 a
aportaciones adicionales a las Comunidades Autónomas. Ha insistido en el
carácter «social» de unas cuentas públicas, que cierran una «etapa
dificilísima» para España, y abren un nuevo periodo sostenido de crecimiento y
creación intensa de empleo. «Entramos en un círculo virtuoso», ha destacado.
El
optimismo de Rajoy ha sido evidente, con unos datos que mostraba con
satisfacción, y que no ha querido empeñar con ninguna autocrítica. Ha hablado
de corrupción, pero para destacar las leyes que ha aprobado el Gobierno para
luchar contra esa lacra, y en concreto ha destacado «la novedad de mejorar la
figura del decomiso», para que los corruptos devuelvan a la sociedad lo que
robaron. No fue inocente esta mención, ya que Pedro Sánchez tuvo un importante
resbalón esta semana al proponer esa medida, que ya estaba aprobada por
iniciativa del Gobierno.
POR: MARIANO CALLEJAS/Abc.es

Publicar un comentario