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| Encapuchados enfrentándose a efectivos policiales |
POR: PABLO EDUARDO RODRÍGUEZ. Encapuchados, que dijeron ser estudiantes de la Universidad Católica del Táchira -Ucat-, protagonizaron durante este miércoles protestas callejeras para reclamar al Consejo Nacional Electoral -CNE- la activación del proceso de referendo contra el presidente Nicolás Maduro Moros.
Más de un centenar de jóvenes encapuchados iniciaron los reclamos desde muy tempranas horas y quemaron cauchos en las adyacencias de la universidad, en Barrio Obrero, donde fueron destacados piquetes de la Policía del estado Táchira, así como miembros del escuadrón antimotines de la Guardia Nacional Bolivariana.
Los encapuchados aseguraron a los representantes de los medios de comunicación que las acciones de calle obedecían a la demora que el CNE aplica a la aprobación de un referendo revocatorio que permita la remoción del primer mandatario nacional.
Sumado a esto, los huelguistas aseguraron que la permanencia en prisión de varios estudiantes universitarios también les motivada a pedir su liberación, pues aseveraron que tras casi dos años de cautiverio se les violaba el derecho a la defensa o tener una medida cautelar.
Igualmente señalaron los consultados que la protesta sería el inicio de una seguidilla de este tipo de acciones para respaldar a cinco estudiantes de la Ucat, quienes se declararon en huelga de hambre frente a la sede de la OEA, en Caracas, para pedir la activación del referendo revocatorio contra el mandatario Nicolás Maduro Moros.
Por momentos los ánimos se caldearon en los alrededores de la Ucat, por la presencia de piquetes de motociclistas de la Guardia Nacional Bolivariana, quienes a distancia observaron las actuaciones de los protestantes, pero no confrontaron con estos.
Para evitar cualquier tipo de acción contra la Residencia de Gobernadores, miembros antimotines de Politáchira acordonaron las vías adyacentes a ese recinto, por lo que la movilidad de automotores fue restringida.
En calles cercanas a la Universidad Católica, grupos de encapuchados obstaculizaron el tránsito de vehículos con la quema de cauchos y basura, lo que causó grandes trancones para la movilidad.
El libre tránsito de personas y de carros hacia la universidad fue igualmente limitado por parte de las autoridades policiales, ello para evitar que surgieran actos de violencia o que estas se vieran envueltas en las protestas.
Pese a que no ocurrieron incidentes violentos, los protestantes advirtieron que en los próximos días los reclamos de calle se incrementarían y con ellos nuevos reclamos que podrían terminar en confrontaciones con los organismos de seguridad.
Al final de la tarde, encapuchados secuestraron por casi una hora una buseta de la línea de Barrio Obrero, la cual fue posteriormente liberada y sin ningún tipo de daño en su estructura.


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