![]() |
| Luis Suarez marcó un golazo en triunfo del Barcelona |
El Barcelona asestó un golpe crucial a la Liga gracias al recital de Leo Messi en El Molinón. El argentino añadió otro récord a la historia alcanzando los 300 tantos en el campeonato y destrozó al Sporting con un 'doblete'. Suárez puso la puntilla en su carrera hacia el Pichichi y aseguró un triunfo que acerca el título.
Pasó Leo por Gijón con rabia, quizá motivado por los críticas recibidas por su penalti ante el Celta. Su supuesta falta de respeto no fue tal, porque Messi lo único que hace es engrandecer este deporte, nunca burlarse de él. En El Molinón volvió a ofrecer una exhibición al alcance de muy pocos. Pulverizó registros y lideró a un Barça que, con la precaución de un todavía alargado calendario, huele a campeón.
Seis puntos al Atlético y siete al Madrid, con el 'golaverage' también a su favor, se antojan casi definitivos para un equipo con una pegada brutal, al que le basta con encadenar un rato de buen juego, un par de combinaciones, para aniquilar al rival. Anestesia a los rivales para golpearlos cuando están dormidos. Y eso hizo con el Sporting. Los de Abelardo se rebelaron hasta que les dio el cuerpo y los recursos, hoy minimizados por las excesivas rotaciones del 'Pitu'.
El Barça tardó 20 minutos en soltar el primer aviso. Un genial pase de Neymar no pudo resolverlo Suárez en el mano a mano con Cuéllar. Cinco minutos más tarde, Messi no tuvo tanta consideración. Sacó un latigazo desde tres cuartos de campo que sorprendió a Cuéllar. Su gol 300 en Liga parecía vaticinar un paseo azulgrana en Gijón. Pero salió respondón el Sporting, que empató en un genial contraataque que culminó Carlos Castro.
No le dio tiempo a ponerse nervioso al equipo de Luis Enrique, que se volvió a agarrar a la inspiración de Messi. El argentino se asoció con su amigo Suárez y Cuéllar sufrió las consecuencias. Neymar, mientras, aportaba su dosis de magia con un precioso disparo que se iba casi a la cruceta.
Suárez los lanza mejor en movimiento
Ganó la segunda parte ritmo y emoción hasta que apareció de nuevo la MSN. Plantó cara el Sporting pero poco se puede hacer cuando el tridente está enchufado. Provocó Neymar un penalti que Suárez, esta vez con lanzamiento directo, no supo aprovechar. Poco importaba porque el uruguayo aparecería más tarde para resarcirse con un gol de muchos quilates. El Pichichi y la Bota de Oro no son una utopía para el '9' del Barça.
Resuelto el partido, el Barcelona bajó una marcha y dejó que el partido se convirtiese en un correcalles intrascendente. Neymar buscó su gol y el equipo buscó el de Suárez, pero no siempre se puede conseguir todo, ni aunque te llames Barcelona y tengas a la MSN en tu equipo. Y eso que los de Luis Enrique van camino de otro triplete. Pronto para sugerirlo, pero como para llevarles la contraria.


Publicar un comentario