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| César Román Corales Pérez, recibió al menos dos impactos de bala |
La tranquilidad de un domingo en la mañana se vio perjudicada en la urbanización San Jacinto, específicamente en la 8va avenida de este sector, a la altura de Residencias Pao, donde un joven mecánico de motocicletas fue asesinado por dos individuos en actitud sospechosa, quienes merodeaban por la zona en búsqueda de posibles víctimas, pues le dispararon para despojarlo de la moto en la que circulaba.
Quienes residen en la zona relataron que todo fue muy temprano y al escuchar los tiros salieron corriendo para ver qué había sucedido, cuando se percataron que César Román Corales Pérez (23) estaba tendido sin signos vitales junto al portón del estacionamiento. Trascendió en el sitio que los maleantes, al ver a César junto a su amigo Guillmer Pérez en la moto, decidieron arremeter contra estos.
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| Escenas de dolor se presenciaron en el lugar de los acontecimientos. La madre del infortunado no podía creer lo sucedido |
“Eran las 6:45 de la mañana, lo vine a buscar para ir a la playa y César se puso a probar la moto, pero enseguida se percató de los chamos, intentó acelerar, pero ellos dispararon”, contó Guillmer al ser consultado sobre lo sucedido. Cuando César resultó herido en el rostro y la cabeza, ambos cayeron con todo y moto, los “choros” se acercaron y recogieron la Empire Horse, color negro, no sin antes quitarle las pertenencias y el teléfono a quien quedó con vida y algunas escoriaciones en su brazo. “Yo les dije, no me maten”, contó asombrado Guillmer Pérez.
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| César Román Corales Pérez (23) era el menor de tres hermanos, quien se desempeñaba como ingeniero mecánico |
Testigos manifestaron que se trataba de un muchacho de contextura gruesa y otro con camisa negra que fue quien disparó. Al sitio llegaron comisiones de la Guardia del Pueblo, así como de la PA, Poligirardot y el Cicpc, quienes iniciaron las averiguaciones y trasladaron el cadáver hasta la Unidad Forense en Caña de Azúcar.
Maura Pérez de Corales, madre del joven, en medio del dolor que la embargaba, indicó que era el menor de sus tres hijos, un ingeniero mecánico que sólo trabajaba y se dedicaba a su familia.
El triste momento conmocionó a todos los vecinos, pues cuentan que están desamparados, ya que “nos quitaron el comando de la Policía y tenemos a la Guardia del Pueblo, pero está de adorno”, indicó José Lobo Torres, miembros del Consejo Comunal de San Jacinto.
Efectivos de la Policía Científica iniciaron las averiguaciones pertinentes del caso para tratar de identificar y apresar a la dupla homicida. Fuente: El Aragueño.




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