| Aécio Neves y Dilma Rouseff se enfrentan en una segunda vuelta |
ESPECIAL. Aécio
Neves protagonizó el mayor giro de las elecciones en Brasil: tras hundirse en
el tercer lugar desplazado por la ambientalista Marina Silva, logró repuntar y
avanzar al balotaje, en el que enfrentará a la presidenta Dilma Rousseff.
El
candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) figuró hasta
agosto como segundo favorito en las encuestas, pero la irrupción de la
ambientalista Silva lo desterró en otro de los increíbles giros de esta campaña
electoral, aseguró AGP.
La
muerte del candidato original del Partido Socialista Brasileño (PSB), el
senador Eduardo Campos, en un accidente aéreo, lanzó a Silva como abanderada.
El
apoyo de Aécio Neves en las encuestas llegó a caer a 14% en agosto, poco
después de que Marina apareciera en liza. Se rumoreaba en la prensa brasileña
que incluso algunos de sus aliados estaban pensando en tirar la toalla y apoyar
a Silva, antes de que la candidatura de Neves siguiera desangrándose.
Pero
el economista, senador y dos veces gobernador del estado de Minas Gerais
resistió. Mientras, la mandataria del izquierdista Partido de los Trabajadores
(PT) se mantenía como favorita.
En
sus declaraciones a la prensa, Neves insistía en que "la
racionalidad" volvería a reinar. Echó mano a su experiencia política y
enfrió la cabeza.
"Brasil
no es para aficionados", dijo a fines de agosto cuando el huracán Marina
destrozaba su candidatura.
Y
esta semana las encuestas comenzaron a darle la razón, tras una campaña intensa
y un debate presidencial en el cual se lució. Hasta este domingo, cuando las
urnas confirmaron que enfrentará a Rousseff el 26 de octubre en un nuevo
clásico entre los grandes rivales PSDB y PT, que se disputan el poder hace dos
décadas y que Silva desprecia como la "vieja política".
Con apoyo de los mercados
Senador,
exgobernador, exdiputado y nieto de un expresidente, Neves, de 54 años, es un
fiel reflejo de la élite brasileña y cumple los requisitos del manual para ser
presidente. Tiene, además, el apoyo de los mercados.
Economista
y miembro del PSDB (centroizquierda) del expresidente Fernando Henrique Cardoso
(1995-2002), tiene una carrera política exitosa: fue dos veces gobernador del
estado de Minas Gerais y dejó el cargo con altísima popularidad.
Tiene
fama de playboy y de ser un hombre encantador que visita con frecuencia las
discotecas de Leblon, uno de los barrios más ricos de Rio.
Nació
el 10 de marzo de 1960 y está casado con una exmodelo con la que tuvo mellizos
en junio paado. Tiene también una hija de 23 años de un matrimonio anterior,
Gabriela.
Revistas
del corazón siguen sus pasos y publican fotos en las que siempre aparece
sonriente.
Encantador, pero sin sensibilidad
Rubia,
alta y delgada, su esposa Leticia Weber tiene 34 años y asegura que su marido
es encantador. "Él sonríe con los ojos y tiene una expresión muy
bonita", dice en un video de campaña.
Famosos como el exastro del fútbol Ronaldo
apoyan su candidatura.
Pero
para analistas, le falta algo para conquistar al electorado: "El PSDB es
visto como un partido de poca sensibilidad social", dijo Marco Antonio
Teixeira, profesor de ciencias políticas de la Fundación Getulio Vargas.
Al
contrario, el PT destaca los avances sociales que impulsó en Brasil en sus 12
años en el poder.
Aecio
dio sus primeros pasos en la política junto a su abuelo Tancredo Neves, en la
campaña de éste a gobernador de Minas Gerais en 1981.
Brasil
estaba saliendo de la dictadura militar (1964-1985) y Tancredo siempre formó
parte de las filas opositoras. Fue electo presidente en 1985 por vía indirecta,
pero falleció antes de asumir el cargo.
Foco económico
Aécio
Neves centra su campaña en el pobre crecimiento de la economía brasileña, que
registra ya su cuarto año de expansión moderada y una inflación al alza, y en
una crítica frontal al gobierno por casos de corrupción.
Acusa
al Gobierno de Rousseff y al de su antecesor Luiz Inácio Lula da Silva
(2003-2010) de "ahuyentar" a los inversionistas y
"demonizar" las alianzas entre capitales privados y públicos.
El
candidato cuestiona al gobierno por el 'mensalao', un esquema de compra de
votos políticos durante el gobierno de Lula, y por los escándalos de corrupción
que han estallado en la estatal Petrobras, la principal empresa brasileña.
A
diferencia de Rousseff, Neves defiende la autonomía del Banco Central y ha
dicho que, en caso de ser elegido, nombraría como ministro de Hacienda a
Arminio Fraga, presidente del Banco Central durante el gobierno de Cardoso.
Y,
cada vez que puede, destaca su experiencia como gobernador de Minas Gerais, el
segundo estado más poblado de Brasil, y la alta popularidad que ahí cosechó.

Publicar un comentario