EFE
Más de 90 ciudades de 35 estados de EE.UU. celebraron el jueves vigilias y un "minuto de silencio nacional" en honor a las víctimas de la violencia policial tras la muerte de un joven afroamericano en Ferguson (Misuri) en circunstancias aún por esclarecer, un suceso que ha desencadenado disturbios y protestas.
Hasta este jueves las marchas se habían limitado a Ferguson, pero miles de personas en toda la nación se reunieron en parques y plazas organizados en las redes sociales por el movimiento "National Moment of Silence for Victims", con la etiqueta de Twitter "NMOS14".
Una de las más multitudinarias fue la que colapsó la icónica Times Square de Nueva York, donde se reunieron miles de personas en una marcha pacífica que partió de Broadway y en la que hubo algunos arrestos, informaron los medios locales.
En Chicago y Washington DC, ciudades con un alto porcentaje de población afroamericana, se congregaron también miles de personas con el mismo grito que ha marcado las protestas de Ferguson: "Manos arriba, no dispare" y con pancartas que recordaban los nombres de otras víctimas de la "brutalidad policial".
Los disturbios en esa pequeña localidad cercana a Saint Louis comenzaron el domingo por la noche tras una vigilia en honor del joven de 18 años Michael Brown que murió el sábado a manos de un policía en un encuentro del que testigos y agentes sostienen versiones contradictorias.
Según la policía, el joven iba desarmado pero agredió al agente para tratar de arrebatarle su pistola; el amigo que le acompañaba esa noche y otros testigos aseguran sin embargo que el joven estaba con los brazos en alto en el momento en el que el agente comenzó a dispararle repetidamente.
Este suceso ha desencadenado cinco jornadas de protestas pacíficas durante el día y violentas al caer la noche, con saqueos, gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes, policía con indumentaria y vehículos de apariencia militar, varios heridos y cerca de 50 arrestos.
El tono de la protesta en Ferguson cambió completamente hoy con la decisión del gobernador del estado, Jay Nixon, de relevar a la policía local, cuestionada por su actuación en las protestas y la falta de información sobre el suceso, además de mayoritariamente de raza blanca en una ciudad donde dos tercios de los residentes son afroamericanos.
La Patrulla de Carreteras de Misuri, liderada por Ron Johnson -afroamericano-, está ahora al cargo de la seguridad de las protestas y ha cambiado radicalmente la estrategia: sin gases lacrimógenos, con los policías sin máscaras y menos militarizados, con la orden de permitir el desarrollo de la protesta pacífica y facilitar el trabajo de los medios de comunicación.
Así, la calle en la que murió Brown y que ayer por la noche volvió a ser escenario de disturbios y tensión hoy fue testigo de una protesta sin altercados que tuvo un tono casi festivo, con una gran organización (aperitivos y agua para todos) y buena sintonía entre agentes y manifestantes.
Una de las más multitudinarias fue la que colapsó la icónica Times Square de Nueva York, donde se reunieron miles de personas en una marcha pacífica que partió de Broadway y en la que hubo algunos arrestos, informaron los medios locales.
En Chicago y Washington DC, ciudades con un alto porcentaje de población afroamericana, se congregaron también miles de personas con el mismo grito que ha marcado las protestas de Ferguson: "Manos arriba, no dispare" y con pancartas que recordaban los nombres de otras víctimas de la "brutalidad policial".
Los disturbios en esa pequeña localidad cercana a Saint Louis comenzaron el domingo por la noche tras una vigilia en honor del joven de 18 años Michael Brown que murió el sábado a manos de un policía en un encuentro del que testigos y agentes sostienen versiones contradictorias.
Según la policía, el joven iba desarmado pero agredió al agente para tratar de arrebatarle su pistola; el amigo que le acompañaba esa noche y otros testigos aseguran sin embargo que el joven estaba con los brazos en alto en el momento en el que el agente comenzó a dispararle repetidamente.
Este suceso ha desencadenado cinco jornadas de protestas pacíficas durante el día y violentas al caer la noche, con saqueos, gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes, policía con indumentaria y vehículos de apariencia militar, varios heridos y cerca de 50 arrestos.
El tono de la protesta en Ferguson cambió completamente hoy con la decisión del gobernador del estado, Jay Nixon, de relevar a la policía local, cuestionada por su actuación en las protestas y la falta de información sobre el suceso, además de mayoritariamente de raza blanca en una ciudad donde dos tercios de los residentes son afroamericanos.
La Patrulla de Carreteras de Misuri, liderada por Ron Johnson -afroamericano-, está ahora al cargo de la seguridad de las protestas y ha cambiado radicalmente la estrategia: sin gases lacrimógenos, con los policías sin máscaras y menos militarizados, con la orden de permitir el desarrollo de la protesta pacífica y facilitar el trabajo de los medios de comunicación.
Así, la calle en la que murió Brown y que ayer por la noche volvió a ser escenario de disturbios y tensión hoy fue testigo de una protesta sin altercados que tuvo un tono casi festivo, con una gran organización (aperitivos y agua para todos) y buena sintonía entre agentes y manifestantes.


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